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Las tiendas físicas y las ‘online’ miran juntas al futuro

El comercio online es consciente de las virtudes que ofrecen los establecimientos a pie de calle. Por ello, los comercios de Internet están abriendo también tiendas físicas, dándole su toque personal.

Parece que el comercio tiende hacia una vertiente más virtual. Esta percepción es normal, ya que este modelo no para de crecer. Sin embargo, no pueden obviar que las tiendas físicas siguen presentando multitud de factores positivos. Esto es así hasta el punto de que los comerciantes online están abriendo establecimientos físicos.

Ventajas de las tiendas físicas

¿Por qué? Tal y como se desprende del último estudio elaborado por la consultoría estratégica PwC, casi la mitad de los consumidores siguen comprando con regularidad en tiendas físicas. Esto son 13 puntos más que en 2014, mostrando una tendencia en alza. Pero existen más razones de este salto desde el mundo virtual.

Las tiendas permiten a los consumidores experimentar y crear lazos con una marca, sus productos y su cultura. Los comercios digitales saben también que tener un local físico equipado con las nuevas tecnologías les permite registrar la percepción de los clientes por medio del vídeo y el audio de las tiendas, algo que no había sido posible hasta ahora.

El comercio online es consciente de todo ello y, como respuesta, su incursión en las tiendas físicas es una realidad. En este proceso, aplican novedades y avances que están cambiando la forma de entender los establecimientos.

Libres de interferencias

El informe de PwC explica que las tiendas online «se ‘saltan’ todo el el camino que recorren sus clientes hasta llegar a su página». Su desarrollo está lleno de distracciones. Desde un Me Gusta en una red social, hasta una notificación de correo electrónico. Al tener un espacio al que poder asistir de forma física, este escenario cambia.

Otras de las claves es el data-centric. A partir del análisis de datos, los comercios pueden predecir necesidades y deseos de sus clientes. Nike, por ejemplo, ha dedicado diez años a elaborar su programa NikePlus. Gracias a esta iniciativa, la marca es capaz de obtener más datos que los gustos de sus clientes en ropa y zapatos, o de sus hábitos de ejercicio. Esto le permite ofrecer consejos personalizados para que tengan la mejor equipación posible, de acuerdo con sus objetivos deportivos.

Todo esto debe tener en cuenta un elemento clave: el consumidor tiene que disfrutar en el proceso de compra, hacerlo atractivo. La marca de belleza Sephora es un ejemplo de esta aplicación. La compañía francesa utiliza la realidad aumentada para que los clientes puedan probar sus productos de maquillaje.

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