Entrevistas

“El de la estética es uno de los tres sectores que ‘mueven’ el pequeño comercio”

Andrea Challú, franquiciada de No+Vello, y José Luis Ruíz, director nacional de Franquicias

Andrea Challú, franquiciada de No+Vello desde 2008,
y José Luis Ruíz, director nacional de Franquicias

Gaceta del Emprendedor (GE): ¿Qué ha sido de No+Vello estos últimos años? Porque el éxito inicial fue arrollador, ¿no es cierto?

José Luis Ruíz (JLR): Pues la verdad es que a mi llegada a la enseña, en 2010, había ya 460 franquicias. Y entré para “gestionar el barco”, por así decir, como director de franquicias y de expansión al mismo tiempo. Lo cierto es que la enseña estuvo a punto de morir de éxito, porque la estructura no era la adecuada.


GE: ¿Por qué, entonces, una expansión tan desmesurada?

JLR: A ver, es que las rentabilidades que se obtenían de cada centro doblaban y hasta triplicaban las esperadas. Había No+Vello que facturaban 18.000 y 20.000 euros al mes, habiendo efectuado una inversión inicial de 30.000 euros. Y eran los propios franquiciados los que exigían el poder abrir un segundo centro enseguida…

Hubo muchos inversores que se lanzaron, y cuando las cosas fueron bien, de 2008 a 2010, pues todo perfecto. Pero en 2011 comenzaron a notarse los efectos de la crisis y empezó a reducirse el número de centros.

En la actualidad tenemos algo más de 200 centros en España, pero a cambio estamos en 15 países. Y mientras que en 2010 teníamos 450 tiendas en apenas tres mercados, Portugal, Brasil e Italia, hoy hay ya unos 960 establecimientos No+Vello por el mundo. Nuestro objetivo es consolidar el mercado internacional, pues en el extranjero no se están cometiendo errores que se realizaron en España; hay una experiencia que vuelve nuestro saber hacer muy sólido a nivel internacional.

GE: ¿Tan novedoso era el concepto que tuvo esa acogida tan espectacular?

Andrea Challú (Ach): Luego nos han copiado otros, pero el concepto de negocio era, en su momento, absolutamente único y original. Y lo increíble es que no se le hubiera ocurrido antes a nadie, existiendo, como ya existían, las máquinas de fotodepilación ya existía, pero lo que hizo No+Vello fue extenderlo a la calle; a cualquier economías, no sólo para la gente rica, con tarifas de 30 euros por sesión. El beneficio está, obviamente, en la rotación, en que venga más y más gente. Y en otros países, igual: no conocían este sistema de tarifa plana.

GE: Andrea, ¿cuándo pusiste en marcha tu centro?

ACh: En 2008. Yo ya he vivido una renovación de contrato.

GE: ¿Y sigue una buena opción de negocio, en la actualidad?

ACh: Siempre es una buena opción. En los peores momentos de la crisis, entre 2008 y 2011, el sector de la estética creció 1,3 puntos porcentuales. Gracias a ese componente psicológico, tan peculiar, que hace que por muy mal que esté la coyuntura siempre quieres estar bien, y gastarás en mejorar tu presencia aunque no tengas para otras cosas.

Si tenemos en cuenta que hablamos de algo tan recurrente como la depilación –que te tienes que hacer sí o sí– la gente hace cuentas, y resulta que un sistema como el nuestro les resulta rentable porque la depilación es permanente.

«El concepto de negocio era, en su momento,
absolutamente único y original. Y lo increíble es
que no se le hubiera ocurrido antes a nadie»

JLR: Hay tres sectores que “mueven” el mundo de las franquicias: la estética, la restauración y la moda…

GE: Y si el de la estética es un buen negocio, ¿por qué habría un emprendedor de echar mano de la franquicia?

ACh: el apoyo, el conocimiento y la publicidad que nos da la red es inmenso.

JLR: Las franquicias serias –al menos, la nuestra– trasladan su “know how” a cada nuevo miembro de la red. Y se hacen cargo de los suministros, publicidad, etcétera, para que los franquiciados de lo único que tengan que ocuparse sea del trato con sus clientes. La franquicia te limita el riesgo de fracaso, porque ese ya lo han corrido los que crearon el concepto.

En nuestro caso, cuando los propietarios de No+Vello empezaron con sus dos centros, en Villanueva de la Cañada y en Móstoles, y vieron el éxito tan rotundo que tenía la idea, pensaron que la manera de tener una marca reconocida y de forma rápida era la franquicia; era el confiar en terceros, haciéndoles partícipes del éxito, para que ayudasen a difundir sus bondades.

GE: ¿Qué le aporta a un emprendedor/inversor el hacerlo con No+Vello?

JLR: Entrar a formar parte de una cadena de 200 centros a nivel nacional, y casi 1.000 a nivel mundial. Sólo en España, desde que se inauguró el primer centro, han pasado por No+Vello millón y medio de clientes, con lo cual gozamos de una experiencia inigualable por la competencia, y a todos los niveles: rentabilidad de los centros, trato con el cliente, I+D…

Se trata de un concepto muy rentable, pues la inversión en sí misma no es cara, y tiene unos costes fijos muy asequibles. En resumen, no creo que exista en la actualidad una franquicia de este tipo, que te garantice una rentabilidad como la nuestra con una inversión tan baja.

Y ojo, hay que pensar en todo lo que hay por detrás: trabajo médico, de protocolos, de mejora de equipamiento, laboratorio de cosméticos… y ya llevamos 10 años. Sin duda el éxito final va a depender del franquiciado, pero tratamos de arroparle y de facilitarle el máximo de herramientas. Eso sí, la mejor comunicación es el boca a boca y el buen trato que les de a sus clientes.

GE:¿Cuál sería vuestro franquiciado ideal?

JLR: Andrea… [sonríen ambos] El que tiene ilusión y ganas. El perfil del franquiciado es muy difícil de identificar. Desde el año 2010 hemos rescindido casi 140 contratos, porque no se ajustaban a los parámetros que pedimos. Los franquiciados pueden innovar, pero siempre nos tendrán que transmitir las nuevas ideas. Iniciativas que pensaremos y analizaremos, y si constituyen un bien para todos pues las incorporaremos a la red. Pero tenemos que ser homogéneos y funcionar de la misma manera en todo el mundo: una franquicia tiene que ser clonable, no ir cada cual por su lado y tener una imagen y un estilo diferentes según el sitio donde te la encuentres..

ACh: En todo caso, cuando te seleccionan como candidato –o al menos así sucedió conmigo– te exigen tres cosas: tener disciplina de franquiciado, que te apasione le sector… y mucho trabajo diario.

GE: Importancia que concede No+Vello a la ubicación del centro.

JLR: El emplazamiento es muy importante. Pero te puedo dar ejemplos de ubicaciones excelentes y que han terminado cerrando. Si damos a todos las mismas promociones, las mismas cremas, las mismas máquinas, la misma imagen de marca y protocolo, y luego la mayoría de centros funciona, pero siempre los hay que no… ¿dónde está la variable? Pues en la persona al frente, que es la que te tumba o te levanta un centro, aunque esté en un centro comercial concurrido.

GE: ¿Cuáles son los principales requisitos económicos de la franquicia?

JLR: La inversión en lo que es puramente nuestro paquete de franquicia, que incluye en canon de entrada a la red, es de unos 30.000 euros, para un local medio de 40 metros cuadrados que no esté “hecho polvo” y haya que gastarse un dineral para arrancar. Estas obras de remodelación serían aparte; de ahí que insistamos en buscar hasta dar con locales en buen estado, que los hay.

Y me gustaría destacar que desde 2011, como las entidades financieras endurecieron sus condiciones para dar crédito, No+Vello financia al franquiciado que lo solicita hasta el 50% de la inversión a 5 años.

GE: ¿Y la formación necesaria para convertirse en un experto en depilación?

JLR: La formación es permanente. Cuando se inicia, el franquiciado tiene cinco días de instrucción en los que repasa temas médicos, de tratamientos, de programa y gestión, el funcionamiento de los aparatos, la gestión comercial; y todo ello se hace en la central. Y después, de forma regular, todos meses hay reciclajes, porque como cada año sacamos novedades hay que formar a los franquiciados.

«Desde 2011, como las entidades financieras endurecieron
sus condiciones para dar crédito, No+Vello financia al franquiciado
que lo solicita hasta el 50% de la inversión a 5 años».

GE: ¿Podemos decir qué beneficio deja el negocio?

JLR: Claro que sí: los servicios tienen un 35 ó 40% de margen, así que cada cual sabrá qué gastos tiene y por tanto cuál es su beneficio.

GE: Por último: presente y futuro de la marca.

JLR: La situación de la red se ha estabilizado, y ahora tenemos un número importante de centros, pero estables. Podemos llegar a 300 unidades operativas a nivel nacional. En cuanto a la expansión internacional, hay dos países por abrir con lo cual ya estaríamos ya presentes en 17 mercados. Reino Unido e Italia son propiedad de No+Vello, junto con España; los demás países se explotan mediante acuerdos de ‘masterfranquicia’.

Para 2017 hay muchas novedades: vamos a revolucionar las ofertas para el consumidor en cuanto a tarifas, porque queremos seguir desmarcándonos de la competencia. Pero lo más importante es que vamos a incorporar nueva tecnología para dar solución a todo el vello.

 

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